Desafíos 2010
Cuando nace una Facultad los desafíos se multiplican rápidamente. Las ganas y la voluntad de avanzar copan una agenda siempre estrecha. Y en este vendaval de acciones que se toma, comenzamos con lo que parece ser lo más esencial para un proyecto como este: un medio donde expresar nuestros pensamientos e ideas acerca no sólo de la universidad, sino también del futuro profesional que les espera a nuestros egresados. Es aquí, en este primer número del 2010 de Voces E ideas, donde queremos que se pueda discutir acerca de nuestros alumnos y el mercado que deberán enfrentar; en qué consiste hoy formar un profesional eficiente, altamente empleable, y con un acabado conocimiento de su área.
No puedo dejar de pensar en ese dicho que reza: “antiguamente cuando uno estaba enfermo iba al médico. Hoy en día, primero debes saber de qué estás enfermo para saber a qué medico debes ir”. Cierto. Una frase que detrás de su humor, encierra una verdad con la que cada profesional que salga de la UDLA deberá lidiar: la cada vez más alta especialización que se le exige en el mundo laboral. Ya no basta con saber a secas. Debemos definir, además, dentro de este conocimiento, hacia qué mercado vamos a apuntar y dentro de esto, a su vez, en qué área de ese mercado seremos los más competentes. Es bueno tener esto en cuenta ya que si bien la especialización viene muchas veces dada por las oportunidades laborales, eso no implica que aquello no se transforme luego en el camino que decidiremos seguir. Pero no basta con eso. Hay que, además, invertir en uno mismo. Siempre se ha dicho que ese es el único dinero que no se depreciará nunca. Lo llevaremos encima y será el arma con la que entraremos a cada entrevista de trabajo, a cada día laboral y cada nuevo desafío que aparezca.
Cuando uno habla de especialización, no se trata sólo de estudios de post-grado, aunque claro, estos son un elemento poderoso hoy. La especialización y el conocimiento, o incluso la destreza, pueden venir dado o inspirado por múltiples fuentes: la curiosidad personal, el esfuerzo, interés y deseo por mejorar, las horas dedicadas a una tarea específica, o incluso, el consejo de quienes llevan más tiempo en nuestra área. Esto es importante porque algunos sienten que el camino, una vez dentro de una organización, está hecho. No escuchan, ni ven a nadie más que a ellos mismos. Pero ojo que caminar en el mundo profesional no siempre quiere decir avanzar. Hay que hacerlo paso a paso. Dándose el tiempo para aprender y también para definir qué área nos atrae más y a la que le dedicaremos nuestros mayores esfuerzos de aprender y especializarnos. Son estas claves las que nos harán “empleables” en el futuro, nos ayudarán a destacarnos en un área y sobre todo, a sentirnos especialmente satisfechos y orgullosos con lo logrado. Y eso, al final de cuentas, es lo que todos buscamos.
Mauro Lombardi V.
Decano Facultad de Comunicaciones
Universidad de Las Américas